La Guardia, considerada puerta de La Mancha, se encuentra en una altiplanicie que se rompe bruscamente hacia el norte por el surco fluvial del arroyo Cedrón. Un gran mirador permite otear el paisaje desde la localidad. El sendero recorre el espectacular Mirador Norte, atraviesa después el pueblo y continúa en busca del valle del arroyo Cedrón. Pese a los desniveles suaves y los tramos de senda, el recorrido es apto para BTT.

Lo más típico de La Guardia, dentro del aspecto urbanístico, son sin duda “las cuevas”, que se han mantenido habitadas hasta la segunda mitad del siglo XX. Los árabes fueron quienes construyeron las cuevas al extraer yeso del monte y, al ver que no se hundían, comenzaron a habitarlas. Las cuevas guardiolas estaban situadas en la falda del cerro en el que se encuentra la localidad, formando dos pisos a lo largo del monte, entre las cuales bajaban estrechas veredas. Así se distribuía en diferentes barrios: el barrio del Castillo, la Cuesta Perejón, el barrio de La Picota, el barrio del Paseo del Norte, el barrio del Cementerio…

Ya a las afueras, una pronunciada pendiente nos lleva por el barranco de la Cuesta del Carrizal, por bruscos escarpes yesíferos, hasta llegar al arroyo Cedrón. El escaso caudal no parece evidenciar la gran actividad que históricamente se ha desarrollado en torno al cauce: molinos, batanes, terrenos de regadío, pesca, etc. Además, sus aguas alimentan un complejo lagunar de gran valor ecológico.

La Laguna, como se ha conocido a este paraje popularmente, es ahora conocido como Las Lagunas, pues está formado por tres lagunas de agua salobre en el valle fluvial del arroyo. Son lagunas de escasa profundidad que albergan una gran riqueza de fauna acuática y forman parte del Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de Los Yesares del valle del Tajo.
Os recomendamos visitar esta página para saber más sobre este bello enclave y la variada avifauna que podéis encontraros.

Cerca de las lagunas se encuentra el cerro de Las Maricas, una elevación de forma cónica aislado en el paisaje por la erosión de sus alrededores.

Otra parada en el camino es la ermita del Santo Niño, una iglesia rupestre excavada en un abrigo de roca caliza.

Consulta o descarga folleto y track aquí.

¡Buen viaje y buena suerte!

 

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