Sábado, domingo y lunes del último fin de semana de abril son los días grandes en Mora: la Fiesta del Olivo. Miles de vecinos y cientos de visitante –cada año más– participan activamente en las celebraciones.

La Fiesta del Olivo, además de una celebración, supone un acto de exaltación y homenaje al olivo y al aceite de oliva. El olivo ha sido –y sigue siendo– crucial para la economía de la localidad y de la provincia, así que la fiesta viene a honrar la importancia que el sector olivarero tiene para Mora y su comarca como generador de riqueza y empleo.

Orígenes de la Fiesta

Festejar el fin de la recolección de la aceituna fue siempre una costumbre en Mora. Los propietarios de grandes extensiones de olivar invitaban entonces a las personas que habían participado en la recolección a una comida o una cena, en el campo o en casa del dueño. Después de esta, se solían organizar fiestas y bailes hasta altas horas de la madrugada, fiestas en las que se engalanaban con ramas de olivo los carros o galeras que días antes habían servido para transportar el fruto, celebrando, de este modo, de forma individual y en días distintos (cada cuadrilla el día en que terminaba la recogida), el final de la recolección de la aceituna.

© Foto Flores

Fue un agricultor moracho, José Fernández-Cabrera Martín-Maestro, quien en 1957 tuvo la iniciativa de festejar el final de la recolección de la aceituna de una forma conjunta. Elevó su propuesta al Ayuntamiento, que apoyó la idea y se puso manos a la obra para organizarlo. Se consiguió así transformar los jolgorios y alborotos de las diferentes cuadrillas en una fiesta colectiva, provocando el origen de la actual Fiesta del Olivo.

Con el discurrir de los años, la Fiesta se ha ido rodeando de multitud de actividades paralelas, pero, sin lugar a dudas, el acto festivo más importante ha sido siempre el «Desfile-Concurso de Carrozas y Carros Engalanados» del domingo por la mañana.

El desfile

El desfile queda abierto con la tradicional interpretación de «El Olivarito» —el himno de la Fiesta desde principios de los 60— por la Banda de Música Municipal y el paso de las carrozas de la corte mayor e infantil. A continuación van las carrozas y carros en cuya decoración se ha trabajado los meses anteriores; lo hacen evocando edificios antiguos, escenas cotidianas, objetos antiguos u otros motivos tradicionales… por regla general; porque incluso pueden llegar a escenificar un avión, un colegio o una casa de labranza. Siempre queda hueco para la imaginación. En total, cerca de 40 carros y carrozas.

Como espectadores, miles de personas ataviadas en su mayoría con la blusa típica, portando numerosas viandas y una bota de vino, en un clima especialmente festivo. Todo ello, junto con los grupos folclóricos procedentes de toda la comarca, configura una estampa de color ya clásica y tradicional.

 

Lanzamiento de «chochos» y otras actividades

Durante los días de la Fiesta, pero también los días previos y posteriores, habrá música: conciertos y disc-jockeys, verbena popular y bailes; deporte: carreras populares, fútbol sala, fútbol, petanca, tiro…; y concursos: literarios, de fotografía, de pintura. También algunos otros concursos curiosos como el Concurso de Habilidad con Tractor y el Concurso de Poda de Olivo.

Pero entre todas estas actividades se lleva la fama el concurso de lanzamiento de “chochos” o huesos de aceituna. Para ser más exactos: huesos de aceituna de la variedad cornicabra. Para ser aún más exactos: el lanzamiento se hace con la boca. Unos 200 participantes intentan lanzar los huesos de aceituna tan lejos como puedan. El último ganador logró tirar su «chocho» a una distancia de hasta 15 metros. Este singular concurso nació como un entretenimiento de lunes entre los amigos de la peña moracha “Amigos de la bota y el jamón”, quienes, aún siempre el lunes, siguen organizándolo cada año. En 2018 cumple su edición número 17.

Gastronomía y aceite     

Mora es un referente gastronómico por la calidad de su aceite de oliva, apreciado en las más exquisitas tiendas gourmet de todo el mundo; un aceite basado en el molido artesanal de la aceituna en las tradicionales almazaras.

Así que no hay mejores fechas que este fin de semana ni mejor lugar para la celebración anual de una Feria del Aceite de Oliva Virgen Extra. En ella se suceden catas, degustaciones, exhibiciones, ponencias en torno al aceite y se puede comprar todo tipo de productos de la tierra. La entrada es gratuita y está abierta de 10:00 a 21:00 horas. Podéis consultar el programa de este año aquí.

Desde unos días antes de esta fiesta se celebran unas Jornadas Gastronómicas con unas tapas y menús espectaculares, la ocasión perfecta para pasar por los establecimientos a tapear. Eso sí, si la opción es sentarse a la mesa, os recomendamos reservar: los morachos aprovechan estos días para comer fuera con familia y amigos, y los restaurantes suelen estar llenos.

La Fiesta del Olivo fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en el año 1996.
En 2018 se celebra los días 28, 29, 30 de abril.
Para conocer más sobre ella o sobre el municipio de Mora, os recomendamos visitar
www.mora.es

¡Buen viaje y buena suerte!

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